En una generación donde la mayoría de los títulos dotados con presupuestos desorbitados destacan por su participación activa en desastres de proporciones nucleares, catastróficas, explosiones, muertes y mucha innovación técnica como único telón de fondo, es refrescante comprobar que tras el humo de los morteros queda algo de luz amiga, una cascada de colores, ruidos y animadas melodías que nos transportan hasta el mundo caleidoscópico de Rayman Origins. Un plataformas dotado de presupuesto que se hace hueco con autoridad entre los más ambiciosos, en las estanterías que las compañías generalmente reservan para los todopoderosos títulos de acción, aquellos que relegan un género tan agradecido y provechoso como este a las redes de distribución digital de las consolas. Pero tras jugar Rayman Origins te das cuentas que merece la pena, que en realidad no hay nada más natural a lo que jugar, después de todo, la rica y extensa experiencia del juego de Ubisoft no debería estar enmarcada dentro de las propuestas arcade, no sería justo.
De nuevo, Traveller’s Tales se encarga del desarrollo de una de las series con más cantidad de lanzamientos en la actual generación de consolas, la franquicia LEGO, que nos redescubre grandes películas de éxito como Indiana Jones, Star Wars o las aventuras de Piratas del Caribe, utilizando los famosos bloques de la compañía danesa. En esta ocasión nos centramos en la última entrega de la serie, la que nos relata el final de la saga Harry Potter, que se estrenaba el pasado año con Lego Harry Potter Años 1-4, en un juego que incorpora las aventuras narradas en “La Orden del Fénix”, “El Misterio del Príncipe” y “Las Reliquias de la Muerte”. De esta manera, el juego recrea el universo creado por la novelista J.K. Rowling, mientras nos ofrece variadas misiones ambientadas en los amplios y detallados escenarios de los libros y películas.
Parece ser que Nintendo posee la fórmula para que una serie continúe siendo un éxito 25 años después de su lanzamiento, con The Legend of Zelda: Skyward Sword, la compañía nipona refuerza esta sensación gracias a la presentación de uno de los mejores y más bellos juegos del catálogo de Nintendo Wii. No han dejado de desarrollar el concepto que mejor manejan: reinventar sus principales marcas dejando intactas algunas de las características particulares de cada serie, lo que permite ofrecer una experiencia ideal para todos los públicos, tanto si no han tocado un mando en la vida como si son viejos seguidores del héroe de las orejas afiladas. De hecho y a pesar de las limitaciones técnicas que actualmente presenta Wii, el juego logra posicionarse entre los títulos más bonitos y divertidos de esta generación, llenando los ojos de cualquier jugador con este maravilloso cuento de Hadas, una aventura divertida y emocionante repleta de colores y detalles, donde cada momento de juego parece ser único e irrepetible.
Coincidiendo con la llegada de la temporada navideña, los lanzamientos de títulos infantiles se incrementan. La venta de videojuegos para los más pequeños de la casa hace que las compañías especializadas aprovechen el momento para publicar sus producciones infantiles más potentes. Como en años anteriores, el aluvión de títulos y adaptaciones de importantes franquicias de Disney, hacen que los menores disfruten con nuevas aventuras y se diviertan con títulos adaptados a sus edades. Así llega Disney Universe, el universo de animación inspirado en las mejores creaciones de Disney.
Electronic Arts pretende con Need for Speed: The Run, dar un nuevo enfoque a una de sus franquicias más longevas. La decimoctava entrega de la serie viene precedida de la divulgación reiterativa de su editora de ofrecer al jugador un nuevo giro sobre la base de conducción implementando un marcado estilo peliculero y unas cuantas secuencias de acción que se desarrollan a pie de calle. La editora ha encargado a los estudio Black Box esta enorme tarea y para ello les han permitido utilizar el flamante motor Frostbite 2, el mismo engine estrenado en Battlefield 3. La premisa estaba muy clara, ofrecer gráficos muy realistas combinados con escenas de acción de alto octanaje para contar la historia de Jack, un piloto perseguido por la mafia que se ve involucrado en una carrera ilegal que le llevará a recorrer de una punta a otra los Estados Unidos, y cuyo jugoso premio que asciende a 25 millones de euros le permitiría pagar las deudas que ha adquirido con los tipos equivocados.
Activision y la propia franquicia bélica se enfrentan con Call of Duty: Modern Warfare 3 al punto de inicio de las hostilidades más allá de las áreas de juego; una batalla que decide en gran medida quien ocupará el puesto principal en los juegos de disparos en primera persona del mercado, por primera vez contra un rival de peso y altura. Pero no se puede comprender lo que representa Modern Warfare 3 sin haber probado la naturaleza de sus predecesores, ya que esta tercera entrega se erige como la suma de todos los elementos emblemáticos de la serie. A priori podría parecer que los equipos de desarrollo implicados en el proyecto han optado por una concepción segura que se aleja de novedades y estridencias para cerrar una intensa campaña repartida en tres actos que tampoco permite grandes variaciones en ningún aspecto. Pero una de sus principales bazas han sido sus modos multijugador, que regresan tan fascinantes y adictivos como siempre, básicamente porque se ha tratado de afinar la fórmula añadiendo elementos accesorios que finalmente influyen poco en la experiencia.
2K Games continua con la firme intención de proclamarse como la mejor licencia deportiva de la última década y tras lo visto con la edición de esta temporada de su popular NBA 2K, os podemos asegurar que lo han conseguido. Durante los últimos años, especialmente los cinco anteriores, la desarrolladora siempre ha ofrecido la sensación de ofrecer un título completo, imposible de mejorar. Pero 2K Sports lo ha conseguido de nuevo, pasando por encima del dichoso lockout, NBA 2K12 no sólo nos invita a revivir grandes partidos y momentos históricos de la mejor liga de baloncesto más importante del mundo, ya que también se han implementado tal cantidad de mejoras y nuevas posibilidades que convierten al simulador de baloncesto en el mejor juego deportivo del año.
Hace unos días asistimos con motivo de la Gamefest 11 a una presentación a puerta cerrada en la que pudimos comprobar como luce uno de los títulos más esperados del año: Call of Duty: Modern Warfare 3, la serie de Activision que regresa con su interpretación de un conflicto bélico a escala mundial para introducirnos de lleno en la tercera gran guerra.
Sobre Call of Duty: Modern Warfare 3 ya se han escrito y mostrado prácticamente casi todos los detalles, ya hemos podido comprobar cual será su nivel gráfico, como transcurrirán los modos supervivencia y Spec Ops y hemos comprobado el nivel de acción que implementará el juego gracias a los niveles de campaña mostrados hasta el momento. Y en estas encontramos una novedad, ya que durante la presentación tuvimos la oportunidad de ver en exclusiva uno de los niveles inéditos de la campaña: “Iron Lady”, además de poder ver de nuevo el nivel “Hunter Killer”, mostrado meses atrás en el E3 2011 durante la conferencia de Microsoft. El nivel ambientado en Nueva York que comienza bajo el agua con el jugador destruyendo algunos misiles.
Que Electronic Arts es el auténtico rey del futbol digital con su serie FIFA es algo innegable. La franquicia pasaba en la actual generación de consolas de un desesperante segundo puesto a dominar el género con diferencia tras muchas temporadas invirtiendo para mejorar el producto, hasta llegar al punto en el que los jugadores encontraron más profundidad, realismo y precisión, una fórmula en la que quedaban por depurar algunos aspectos, como un apartado gráfico que destacaba por modelados mejorables y lo poco que se parecían los jugadores virtuales a sus homónimos de carne y hueso.
La anterior edición de FIFA presentaba pocas novedades importantes, descontando la incorporación de las características propias de cada futbolista en su recreación, pero este año las tornas han cambiado gracias a un nuevo motor de impactos y un sistema de control que permite una mayor precisión y ofrece algo más de realismo. Estas novedades derivan en un ligero reaprendizaje para los jugadores más técnicos, poco dados a aplaudir las variaciones a nivel jugable. Una apuesta ciertamente arriesgada por no dormirse en los laureles, una búsqueda del mayor nivel de realismo que la técnica nos pueda proporcionar.
Hace no tanto tiempo nombrar a Reflections era algo que estaba legítimamente ligado a la conducción de calidad gracias a su serie Driver. La franquicia, que nacía en 1998 con un fabuloso estreno en PlayStation, fue extendiendo su trayectoria con un total de cuatro nuevas entregas, cinco si contamos la destinada a PSP. Pero la forma en la que evolucionó la serie no acabo de cuajar, pasando de ser un referente en los juegos de conducción de derrape fácil a una especie de clon sin domesticar de Grand Theft Auto, lo que poco a poco fue acabando con el lustro de una serie que demostró con el anuncio de San Francisco en el E3 de 2010, que algo continuaba latiendo débilmente en algún rincón del corazón de los aficionados a la quema virtual de neumático que disfrutaron de las dos primeras entregas. Todas estas sensaciones se intensificaron cuando Ubisoft declaró oficialmente un regreso a los orígenes de la marca, dejando de lado paseítos y pistolas. ¿Pero puede funcionar la misma fórmula de conducción catorce años después, si además le añadimos elementos paranormales y el poder de la tele transportación al protagonista en un juego de conducción? Pues por raro que pueda sonar, si, funciona, y bastante bien.