Tras algunas entregas faltas de punto, el pasado año, el equipo de Netherrealm Studios hizo realidad el sueño de miles de aficionados con un nuevo Mortal Kombat capaz de enfrentarse cara a cara con las mejores ediciones históricas de la veterana serie. El ansiado regreso a los orígenes de la franquicia se hacía realidad con una entrega de esas que certifican que los grandes clásicos tanto de recreativa como de consola, no envejecen si son tratados con respeto y cuidado. Sin embargo, las plataformas portátiles de nueva generación presumen de ciertas características que título a título van definiendo una forma de juego propia, lo que implica necesariamente adoptar algunos riegos con la intención de acercarse lo máximo posible a las particularidades de estas potentes portátiles. Precisamente este acercamiento a las características de PSVita, es lo que demandaba un público que esperaba algo más que una simple adaptación del apoteósico y sangriento regreso de la histórica serie de lucha.
El lanzamiento de una nueva consola lleva ligada ausencias obligadas en géneros específicos que dejan una serie de huecos que solo el éxito comercial de la plataforma y el tiempo son capaces de rellenar. Las reediciones adaptadas de juegos deportivos son una buena y eficaz forma de lanzarse a apoyar una nueva plataforma, algo que en el caso que nos ocupa no es algo nuevo, pues SEGA ya estuvo presente con la misma serie en PSP, aunque en esta ocasión Virtua Tennis no se ha hecho esperar tanto con una edición denominada World Tour Edition, que básicamente es la misma versión de Virtua Tennis 4, aunque adaptada a los requisitos y posibilidades de la nueva portátil.
WipEout 2048 fue uno de los primeros juegos anunciados para PlayStation Vita. El videojuego de carreras futuristas se abre paso entre los juegos de lanzamiento de la portátil de Sony con una apuesta por todos conocida. La franquicia, que se estrena en la nueva consola, lleva explotando la misma fórmula desde 1995, cuando Psygnosis lanzaba el juego para PlayStation, Sega Saturn y PC. De esta manera la premisa básica del juego continúa siendo exactamente la misma: carreras a velocidades frenéticas en potentes vehículos antigravedad. Esto implica acción, rampas, muchas curvas, una banda sonora de excepción y sobre todo, velocidades imposibles.
Con el estreno de PlayStation Vita también llega uno de los juegos deportivos más esperados por los usuarios de la nueva portátil de Sony, FIFA Football. La serie clásica de EA Sports se estrena en la consola con un ambicioso proyecto que pretende acercarse a las ediciones para las plataformas de sobremesa. Una edición portátil con suficientes motivos y características únicas como para presumir de una personalidad propia bajo los parámetros que marca la tecnología que incorpora la portátil.
El lanzamiento de Uncharted: El Abismo de Oro es uno de esos que se esperan por partida doble. En primer lugar porque se trata de una nueva aventura de Nathan Drake, uno de los personajes más carismáticos de la actual industria de los videojuegos, y en segundo lugar, porque la producción se presenta como buque insignia de las capacidades actuales de PlayStation Vita, asegurándonos de paso una experiencia en la que se podrán utilizar todas las características de la flamante portátil de la compañía japonesa. Para muchos, la llegada de PlayStation Vita significaba la posibilidad de meterse una PlayStation 3 en el bolsillo, y algo tenemos, ya que Uncharted en su capítulo para PSVita se mueve y coincide visualmente con la realidad de la primera entrega de la serie también para la sobremesa de Sony.
Al igual que con el lanzamiento de Super Street Fighter 3D en el estreno de Nintendo 3DS, Capcom no ha querido perder la oportunidad de incluir uno de sus juegos de lucha en el catálogo inicial de PlayStation Vita. Este interés de la editora viene en parte motivado por la calidad de la nueva hornada de plataformas portátiles, las cuales ya nos permiten jugar con versiones que se acercan mucho a las domésticas. El caso de Ultimate Marvel Vs. Capcom 3 es el ejemplo más claro, con una transición perfecta que deja la sensación de estar jugando en el salón con la PlayStation 3.