Si existe un género en particular que ha gozado de éxito en la etapa dorada de Nintendo DS, sin duda este ha sido las aventuras/puzles de entregas de reconocido prestigio como El Profesor Layton, Ace Attorney o Phoenix Wright. De la mano de SEGA, ahora nos llega Rhythm Thief y el Misterio del Emperador,un particular juego donde pondremos a prueba gran parte de las funcionalidades de nuestro cerebro y de la portátil de Nintendo, a ritmo de baile, humor y grandes dosis de misterio.

Cuando en la conferencia del E3 2010 celebrada en Los Angeles, los responsables de Nintendo mostraban un pequeño anticipo del proyecto que estaba desarrollando Sora Ltd., los amantes de la franquicia Kid Icarus volvieron a revivir algunas sensaciones 20 años después. Las adictivas aventuras y las interminables horas de juego que ofrecía su entrañable protagonista Pit, regresan dos décadas después con Kid Icarus: Uprising, una nueva experiencia exclusiva para la plataforma tridimensional portátil de Nintendo.
Los seguidores de la veterana serie Tekken presumen de contar con las mejores técnicas de combate y las acciones más precisas que se pueden encontrar en un videojuego de lucha, por el contrario, está misma afirmación no se puede aplicar a las diferentes ediciones para plataformas portátiles que Namco Bandai ha lanzado al mercado, ya que a pesar de presentar una factura técnica excelente, nunca han terminado de sentirse cómodas en este tipo de consolas. Ahora la fórmula prueba fortuna en Nintendo 3DS con una original combinación de contenidos que incluye dentro de un cartucho varios modos de juego, un plantel de cuarenta personajes y una película completa.
Con la promesa de retomar los orígenes del Horror clásico con Resident Evil Revelations, Capcom nos vuelve a meter en la piel de Jill Valentine y Chris Redfield, los personajes que protagonizaron la primera entrega de la saga Resident Evil en 1996, cuando el juego para PlayStation definió uno de los géneros más conocidos y elaborados de la industria: el Survival Horror, en un evidente guiño destinado a llamar la atención de los muchos seguidores de la serie que llevaban tiempo esperando un retorno a las raíces de la franquicia desde que la saga desestimó el terror en favor de la acción directa que refleja con algo de pudor Resident Evil 4 y, se suelta la melena en la quinta entrega de la serie. Capcom ha cumplido aunque con ciertas licencias, ya que si es cierto que el juego apuesta por ambientes opresivos y pasillos estrechos, Revelations también cuenta con una parte importante enfocada a la acción sobre una narrativa dividida en capítulos que adopta el atractivo formato de las series televisivas.
En una generación donde la mayoría de los títulos dotados con presupuestos desorbitados destacan por su participación activa en desastres de proporciones nucleares, catastróficas, explosiones, muertes y mucha innovación técnica como único telón de fondo, es refrescante comprobar que tras el humo de los morteros queda algo de luz amiga, una cascada de colores, ruidos y animadas melodías que nos transportan hasta el mundo caleidoscópico de Rayman Origins. Un plataformas dotado de presupuesto que se hace hueco con autoridad entre los más ambiciosos, en las estanterías que las compañías generalmente reservan para los todopoderosos títulos de acción, aquellos que relegan un género tan agradecido y provechoso como este a las redes de distribución digital de las consolas. Pero tras jugar Rayman Origins te das cuentas que merece la pena, que en realidad no hay nada más natural a lo que jugar, después de todo, la rica y extensa experiencia del juego de Ubisoft no debería estar enmarcada dentro de las propuestas arcade, no sería justo.
Electronic Arts pretende con Need for Speed: The Run, dar un nuevo enfoque a una de sus franquicias más longevas. La decimoctava entrega de la serie viene precedida de la divulgación reiterativa de su editora de ofrecer al jugador un nuevo giro sobre la base de conducción implementando un marcado estilo peliculero y unas cuantas secuencias de acción que se desarrollan a pie de calle. La editora ha encargado a los estudio Black Box esta enorme tarea y para ello les han permitido utilizar el flamante motor Frostbite 2, el mismo engine estrenado en Battlefield 3. La premisa estaba muy clara, ofrecer gráficos muy realistas combinados con escenas de acción de alto octanaje para contar la historia de Jack, un piloto perseguido por la mafia que se ve involucrado en una carrera ilegal que le llevará a recorrer de una punta a otra los Estados Unidos, y cuyo jugoso premio que asciende a 25 millones de euros le permitiría pagar las deudas que ha adquirido con los tipos equivocados.
Tras recuperar los derechos para desarrollar juegos basados en la franquicia de velocidad más potente y ruidosa del circo del motor, Codemasters ha logrado situar en lugar preferente a la serie con un par de entregas de F1 para ordenadores y consolas de sobremesa que han convencido tanto a prensa, como a un público que esperaba impaciente un simulador a la altura de lo que corresponde una competición como la Fórmula Uno. Ahora la serie se estrena en la nueva portátil tridimensional de Nintendo, que también anda necesitada en su actual catálogo de un juego de velocidad que descarte la jugabilidad arcade en virtud de un simulador de carácter más realista.
Sonic cumple veinte años y Sega le ha preparado la mejor fiesta de cumpleaños de las últimas temporadas. El icónico emblema de la compañía ya tiene más edad que la mayoría de los jugadores que emplean su tiempo en recolectar anillos a velocidades supersónicas y para conmemorar esta trayectoria, Sega ha pretendido presentarnos toda la historia del personaje de la mejor forma posible, con una entrega que versiona, fusiona y promueve el espíritu único del personaje con las diferentes versiones aparecidas del veloz erizo. Así nos llega Sonic Generations, la mejor producción con diferencia de la franquicia en la última década y una emocionante experiencia que nos invita a participar en un viaje en el que visitaremos fases clásicas de prácticamente todos los grandes títulos que Sonic ha protagonizado a lo largo de su carrera. El viejo Sonic y, el nuevo y estilizado erizo trabajaran juntos para evitar el fin del mundo y rescatar a sus amigos, secuestrados en un extraño plano atemporal.

A esta alturas nadie se sentirá ofendido cuando afirmamos que la industria del videojuego suele ser coto libre para desarrolladoras y editoras que reinventan y reeditan sus series y sagas hasta límites insospechados, siempre con resultados menos brillantes y con un nivel de calidad inferior a las entregas en las que se basan, justo todo lo contrario de lo que le sucede a nuestro Mario. Nintendo siempre ha logrado no romper la línea de juego de la franquicia conservando la misma calidad de entretenimiento que su original y Super Mario 3D Land no es una excepción. La primera incursión del popular fontanero en la nueva portátil de Nintendo es el ejemplo perfecto de cómo se pueden recoger elementos de títulos anteriores y que funcione, con la particularidad de incluirlos en un mundo 3D, algo que le brinda personalidad propia. Una combinación que seguramente alimentará las iras de los detractores de la serie, siempre apoyándose en el férreo mantenimiento de las mecánicas jugables a través de los años. Pero Super Mario 3D Land es un juego magnífico, un exponente del concepto de diversión por encima de la técnica, una sucesión de contenidos recolectados que en lugar de derivar en un experimento fallido ha resultado un producto realmente atractivo y sobre todo divertido.
Que Electronic Arts es el auténtico rey del futbol digital con su serie FIFA es algo innegable. La franquicia pasaba en la actual generación de consolas de un desesperante segundo puesto a dominar el género con diferencia tras muchas temporadas invirtiendo para mejorar el producto, hasta llegar al punto en el que los jugadores encontraron más profundidad, realismo y precisión, una fórmula en la que quedaban por depurar algunos aspectos, como un apartado gráfico que destacaba por modelados mejorables y lo poco que se parecían los jugadores virtuales a sus homónimos de carne y hueso.
La anterior edición de FIFA presentaba pocas novedades importantes, descontando la incorporación de las características propias de cada futbolista en su recreación, pero este año las tornas han cambiado gracias a un nuevo motor de impactos y un sistema de control que permite una mayor precisión y ofrece algo más de realismo. Estas novedades derivan en un ligero reaprendizaje para los jugadores más técnicos, poco dados a aplaudir las variaciones a nivel jugable. Una apuesta ciertamente arriesgada por no dormirse en los laureles, una búsqueda del mayor nivel de realismo que la técnica nos pueda proporcionar.